La “Guía del Peregrino”, contenida en el Códice Calixtino que se conserva en la biblioteca de la catedral compostelana, escrito por el francés Aymeric Picaud hacia el año 1130, es de obligada referencia cuando se habla del antiguo Camino Francés.El Camino Francés se inicia en Somport o en Roncesvalles, según se acceda por el camino Aragonés o Navarro. Para quienes lo hacen por Somport, Jaca será la primera parada. Para los que entran por Roncesvalles recuerden que en este lugar aún resuenan los ecos del famoso Olifante de Roldán, el héroe de la "Chanson de Roland" en su desesperada llamada de auxilio. Pamplona es la primera capital peninsular de la ruta jacobea que encontrais en este tramo del Camino.
De todas las razones que avalan esta ruta, la más respetada es la del célebre peregrino Aymeric Picaut, para quien sólo se trataba de “huir de la barbarie de Navarra”, pues la costa era la única zona pacificada en la turbulenta época del primer milenio. Además, de camino a Compostela, buscaban la protección de otras reliquias y muchas de ellas residían en el reino astur. Este camino discurre por la llamada España Verde. Al acceder desde Francia, Irún es la primera parada en este recorrido por el País Vasco, Cantabria y Asturias. Aunque no figura en la ruta jacobea, bien merece la pena realizar un alto en el camino en Donosti-San Sebastián.
Con este nombre se conoce la ruta que emprendían los peregrinos que, procedentes en su mayoría de las Islas Británicas, desembarcaban en los puertos del noroeste gallego para, desde allí, encaminarse a Compostela. La vía cobró su mayor popularidad a partir del siglo XIV.